Ley de la extensión y comprehensión de las ideas.

ddd-13

 

Para penetrar en la estructura del pensamiento se pude descubrir, en primer término, la ley de la extensión y la comprehensión. Para explicarla, es necesario conocer el significado de esas palabras por separado. Como se verá, este tema viene siendo una prolongación del tema anterior, puesto que la extensión de una idea está relacionada con la universalidad, y la comprehensión está relacionada con el contenido de la idea.

La extensión de una idea.

Extensión de una idea es su amplitud en relación con el número de individuos a los cuales se aplica dicha idea. La extensión es una propiedad contenida en la misma idea, y en virtud de la cual se refiere a algo que no está en esa idea, sino en la realidad extramental. Una idea es más o menos extensa cuanto mayor o menor sea el número de seres que realizan ese contenido. Por ejemplo, la extensión de la idea de animal es mayor que la extensión de la idea de mamífero.

La comprehensión de una idea.

La comprehensión de una idea es la amplitud de la misma en cuanto al conjunto de notas o características que encierra dicha idea.

El mismo nombre nos indica de qué se trata: lo que comprehende, abarca o contiene en sí misma la idea. Por ejemplo, en la idea de libro se contienen elementos o características como “tener expresiones escritas”, o “servir para significar pensamientos”, etcétera.

En ciertos caso, es bastante difícil poder expresar la comprehensión de una idea en particular. Eso significa que el dato inteligible que se piensa entonces no es del todo claro y distinto. En cambio, cuando se puede explicar el contenido de una idea, es que se posee un conocimiento de ella mucho más adecuado.

La comprehensión no es otra cosa, sino la misma esencia contenida en el concepto, sólo que para poder expresarla habría que saber distinguir en ella los diferentes elementos que la componen.

Ley de la extensión y la comprehensión.

Ya es posible entender el significado de esta ley, cuyo enunciado es el siguiente: La extensión y la comprehensión de las ideas está en razón inversa una de la otra. O también: A mayor extensión, menor comprehensión, y viceversa.

Quiere decir que, en general, los conceptos más ricos en contenido interno, en notas esenciales, son los más pobres en aplicación externa. Y también al revés: los conceptos más sencillos y pobres en características internas, son los más extensos, los que tienen mayor número de seres en donde pueden aplicarse.

Comparando entre sí la extensión de dos o más conceptos relacionados, se llama concepto superior al que tiene mayor extensión. El de menor extensión se llama concepto inferior (o parte subjetiva; siendo el de mayor extensión un todo potencial.) Por ejemplo, europeo y español, respectivamente.

El árbol de Porfirio.

Existe un ejemplo clásico para ilustrar la ley de la extensión y la comprehensión. Se llama el árbol de Porfirio. Consiste en un esquema en donde se han colocado cinco ideas fundamentales y ordenadas de mayor a menor extensión. Estas ideas son: sustancia, cuerpo, animado, animal y hombre. Colocadas en columna vertical, forman el tronco del famoso árbol. Además, las ramas están formadas por otros cinco pares de conceptos, intercalados de la siguiente forma:

porfirio-tree

En primer lugar, nótese que, efectivamente, las ideas del tronco central tienen mayor extensión a medida que se va ascendiendo en él. En consecuencia, tienen tambien cada vez menor comprehensión. En efecto, hay más vivientes que animales; y hay más cuerpos que hombres.

De arriba hacia abajo, el árbol de Porfirio puede leerse de la siguiente manera: Todas las sustancias son materiales o inmateriales. La sustancia material se llama cuerpo. La sustancia inmaterial se llama espíritu. Todos los cuerpos son animados (con vida) o inanimados. Los cuerpos animados se llaman vivientes. Los cuerpos inanimados se llaman minerales. Todos los vivientes son sensibles o insensibles. Los vivientes sensibles se llaman animales. El viviente insensible es el vegetal. Todos los animales se dividen en racional o irracional. A los animales racionales los llamamos hombres. El animal irracional se llama bestia. Los espíritus, los minerales, los vegetales, las bestias y los hombres (extremos de las ramas de la derecha) son las cinco clases principales de sustancias.

Notas y referencias.

Porfirio fue un filósofo del siglo III d.J.C. discípulo de Plotino; escribió Introducción a las categorías de Aristóteles. Allí aparece este esquema que ha tomado su nombre.

Lógica conceptos fundamentales (Raúl Gutiérrez Sáenz)

La esencia de la filosofía tomista (I. Quiles)

Investigaciones metafísicas (R. Gironella)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: