Después de haber estudiado el principio del movimiento dialéctico en la lógica, toca ahora turno de revisar el contenido de la lógica, esto con la finalidad de que se capte la riqueza de la Idea de absoluto en Hegel, así como de su explicación sobre el concepto en relación al ser.

La lógica se divide en lógica objetiva y lógica subjetiva. La primera se subdivide en doctrina del ser y doctrina de la esencia.

La doctrina del ser es una lógica de la mera descripción; sus categorías se refieren a la realidad como algo simplemente dado, inmediato, es decir, que se ofrece de modo directo.

La doctrina del ser responde a los dos primeros grupos de categorías kantianas, las llamadas categorías “matemáticas” (las de cantidad: unidad, pluralidad y totalidad; y las de la cualidad: realidad, negación y limitación). Hegel las divide en categorías de la cualidad, que abarcan el ser –que a su vez contienen al ser, la nada y el devenir- , el ser-determinado y el ser-para-sí; categorías de la cantidad y de la medida, con sus respectivas subdivisiones.

Lo propio del ser es que consiste en algo abstracto, parcial e incompleto; idéntico, homogéneo, sin distinción de partes en sí mismo y sin relaciones con nada más allá de sí, sin caracteres y aislado; por lo tanto, indeterminado. Es algo inmediato: simplemente dado, elemental, irrelacionado y no analizado, sin referencia ni a los elementos que lo constituyen ni al proceso por el cual se ha formado. Es lo en-sí: implícito, potencial.

Por su parte la lógica de la esencia es lógica de la explicación, e introduce una visión, por así decir, “doble” del mundo, de manera que la realidad se nos ofrece en dos planos, a saber, el fenoménico y el nouménico. Así por ello se trata aquí de categorías que marchan de a pares –como lo interno y lo externo, todo y parte, substancia y accidente, causa y efecto.

La verdad de la esencia “yace en la oposición, justamente, de las ideas de lo positivo y lo negativo que encuentra expresión universal en el hecho de que todo […] tiene su significado sólo en su conexión con lo que lo enfrenta como su otro”

Las categorías de le esencia responden a las llamadas categorías “dinámicas”( las de relación: substancia y accidente, causa y efecto y acción recíproca; y las de modalidad: posibilidad, existencia y necesidad). Hegel las divide en categorías de la esencia, del fenómeno y las de la realidad efectiva o actualidad (Wirklichkeit) (grupo este último en el que se encuentran substancialidad, causalidad y acción recíproca).

Para Hegel la esencia representa lo que algo es en cuanto está analizado y explicado, el momento en que se da la razón de ese algo y de tal modo el ser queda conectado con su fundamento: qué es, por qué es y de dónde procede. La esencia, enseña Hegel, es refleja, ya que no nos encontramos con algo simplemente dado, sino que algo se muestra bajo la luz reflejada por los elementos con que está relacionado. Por tanto, la esencia es mediata, mediatizada a través del proceso por el que la cosa llega a ser. Es pues, determinada, porque la cosa aparece con límites definidos que descubren sus diversas partes y relaciones. Pero es preciso quela cosa pueda “distinguirse”, esto es, negarse. La negación es el proceso por el cual se revelan las diferencias (diferenciación). La esencia representa el para-sí.

La lógica subjetiva encara la realidad en su verdadero aspecto, como un sujeto inteligente que se realiza a través de ellas: “…no como substancia, sino tanto e igualmente como sujeto. Puesto que la realidad en última instancia es vida espiritual, y lo propio del espíritu es obrar conforme a fines, proponerse metas y luego realizarlas, entonces en la doctrina del concepto –como también se llama la lógica subjetiva- lo que domina es justamente la categoría de finalidad.

Para Hegel el “concepto” (Begriff) representa el fundamento de todo lo que se manifiesta en la realidad, y a la vez su finalidad. El concepto señala el para-qué de cada cosa, expresa la finalidad, la razón sustentadora y creadora. La realidad, todo lo que es, se descubre, en su verdad última, como pensamiento: ese pensamiento que proyecta el proceso entero de la realidad y que es al a vez fuente dinámica y la realización completa del mismo.

El concepto abarca el conocimiento de lo inmediato –en tanto comprende el fin a realizarse- y el de lo mediato –en tanto conocimiento del proceso-. El concepto “posee al mismo tiempo la capacidad de originar y dirigir tal proceso”, de manera que es autoactividad, porque es el “principio racional que tiene la capacidad de determinarse a sí mismo –es decir, de tranformar lo indefinido e indeterminado [lo en-sí] en lo definido y determinado [para sí]

El concepto es autodiferenciación, autorrealización, “la capacidad de efectuar la transición de lo potencial a lo actual”. El movimiento dialéctico, que en la doctrina del ser se mostró como mera transición, y que en la lógica de la esencia era desdoblamiento, se manifiesta ahora, en su verdad última, como desarrollo, o, mejor, autodesarrollo. Es pues, el momento de lo en-y-para-sí: el concepto 2posee la fuerza y la capacidad autosuficiente para la actividad auto-determinada, una actitud que transmuta conscientemente su potencialidad en lo actual y real. Las categorías que aquí se encuentran son las de la subjetividad (concepto, juicio, silogismo), las de objetividad (mecanismo, quimismo y teleología), y las de la Idea (vida, idea del conocimiento e idea absoluta).

Tal como el devenir incluye al ser y la nada, la serie de categorías prosigue con categorías cada vez más ricas que las anteriores, hasta que nos encontramos con una noción absolutamente completa, más allá de la cual no se puede ir, porque es el sistema mismo de la totalidad de todas las determinaciones del pensar, como por ejemplo, el mundo inteligible de Platón, con todas sus Ideas abarcadas por la Idea del Bien. A esta última categoría Hegel la denomina Idea, o Idea absoluta. La Idea absoluta es, pues, para Hegel, el sistema orgánico de todas las determinaciones del pensar, de todas las categorías; la suprema síntesis, el verdadero universal que abarca todo lo demás, el universal concreto, y a la vez la actividad de efectuar esas determinaciones y llevarla a la existencia.

Se trata e un sistema de categorías bien organizado de manera que la Idea absoluta contiene dentro de sí, como autodiferenciaciones suyas, todas las anteriores. Puede decirse entonces que la Idea representa el sistema completo de todas las determinaciones posibles, pero sólo en cuanto posibles, es decir, en su idealidad: la Idea tomada por sí no es todavía nada real o efectivo, sino sólo la posibilidad de cualquier realidad, el esqueleto o armazón de cualquier realidad posible en cuanto posible. Hegel puede decir entonces, a manera teológica, que la idea es algo así como el conjunto de todas las ideas creadoras de Dios:

“es la exposición de Dios, tal como es en su ser eterno, antes de la creación de la naturaleza y de un espíritu finito”.

 

hegel idea.jpg


¡Interesante!

Georg Wilhem Friedrich Hegel: Breve introducción.

Introducción a Immanuel Kant.


Referencias

CARPIO, Adolfo P. “Principios de filosofía, una introducción a su problemática”. Glauco, Buenos Aires, 2004, pag. 300-302. (10/01/18)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s