Para Marx el trabajo, es decir, el proceso de autoproducción del hombre, es un proceso dialéctico: un salir de sí y un regresar sobre sí. El producto del trabajo es una exteriorización del hombre, un salir de sí -algo salido del hombre- y puesto fuera, en la naturaleza. Es dialéctico porque el producto del hombre, la objetivación exterior revierte sobre el hombre y se da un regreso sobre sí a través de la naturaleza porque la transformación introducida en la naturaleza lleva consigo, de manera análoga, la transformación de la vida humana.

La objetivación o exteriorización del hombre en la naturaleza, es decir, el trabajo, consiste en la representación (Idea) que el hombre tenga. Por ejemplo, si el hombre tiene la idea de “silla”, el hombre deberá transformar la naturaleza para producir[1] la silla, transformar la madera (la naturaleza) en la idea de “silla”, esto es, objetivar o exteriorizar la silla –poniéndola fuera de sí- en la realidad. Al resultado de esto se le denomina producto.

El hombre exterioriza su idea en la naturaleza acompañado de conciencia, de forma que su trabajo es social y se realiza en un proceso histórico. Entonces resulta que el trabajo del hombre siempre va precedido por una idea, cosa que a diferencia del hombre, no sucede con los animales pues estos carecen de conciencia y obran únicamente para satisfaces sus necesidades meramente orgánicas, es decir, aquellas necesidades físicas inmediatas para que puedan preservar la vida. El animal produce, pues, sólo movido por sus necesidades biológicas; el hombre, por el contrario, puede producir independientemente de sus necesidades orgánicas sino que es capaz de interponer la idea o representación de lo que quiere realizar (producir-hacer). El hombre produce libre de la necesidad física.

"Es cierto que también el animal produce...Pero produce únicamente lo que necesita inmediatamente para sí o para su prole...; produce únicamente por mandato de la de la necesidad física inmediata, mientras que el hombre produce incluso libre de la necesidad física y solo produce realmente liberado de ella"[2]

Sin embargo, sólo en la medida en que produce sin necesidad física es cuando produce verdaderamente, de manera que el trabajo  verdadero es aquel que realiza el hombre librado de la necesidad orgánica, denominado: trabajo libre. Si el trabajo se rebaja a mero medio para la vida -únicamente para satisfacer las necesidades físicas- la esencia del hombre se invierte, dando lugar así a la alienación.


Notas y Referencias.

[1]Producir. (del latín pro-ducerepro: poner en manifiesto algo, exteriorizarse. ducere: “llevar/conducir”. Acción mediante la cual el hombre hace algo sacándolo de sí y poniéndolo fuera de sí, en la naturaleza.

[2]Marx. Manuscritos de Economía y Filosofía, 1980, p.112

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s