La noción de la finalidad.

La naturaleza como sistema lógico parece dispuesta para que la podamos conocer, parece tener la finalidad de responder a nuestra necesidad de conocerla.

Para precisar la noción de fin pondremos un ejemplo. Supóngase que a una persona le cae una piedra en la cabeza, y lo hiere mortalmente. La piedra ha caído al desprenderse de la pared a que se encontraba adherida, por la simple acción mecánica de fuerzas físicas. El efecto (la muerte de la persona), fuera de ser un hecho accidental, es posterior a la causa (la caída de la piedra). La relación entre causa y efecto es la de causa eficiente.

Pero supongamos ahora que el desprendimiento de la piedra sea un hecho, no accidental, sino deliberadamente provocado por otro hombre con el propósito o fin de dar muerte al primero. En este caso la caída de la piedra responde (no a causas puramente mecánicas, sino) a una intención. Y en la intención o propósito el efecto precede a la causa: el segundo personaje se ha formado una representación (un “plan” o “proyecto”) previa al hecho, a lo que intentaba hacer.

Según esto, se puede comprender que Kant diga que el fin es “el concepto [o representación] de un objeto en cuanto él al mismo tiempo contiene el fundamento de la realidad de este objeto”

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Notas y referencias.

El termino alemán Zweck (fin o propósito) tiene sentido más amplio que el que evoca la palabra en español; así zweckmássig, significa “final” (en el sentido de los que responde a una finalidad) y a la vez “armónico”, “orgánico”. Zweckmässigkeit (finalidad) es el  sustantivo abstracto que reúne todos los matices.

  • Principios de filosofía (Adolfo P. Carpio)

 

 

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Mecanismo y sistema. El sentimiento de placer.

Sobre la Crítica del juicio puede decirse que enfoca la naturaleza, no como máquina, sino más bien como un gigantesco organismo. Según el entendimiento, entonces, la naturaleza constituye un agregado de partes conectadas según causas eficientes y por tanto necesarias (determinismo). En cambio, en la Crítica del juicio se representa la naturaleza, según la presunción del Juicio reflexionante, como sistema, es decir, como un todo de partes determinadas por un concepto universal; enfoca la naturaleza como sistema lógico.

La idea de sistema es un concepto propio de la razón -no del entendimiento ni del Juicio-; pero en tanto la razón intenta emplearlo objetivamente, aplicándola a objetos trascendentes , el Juicio le otorga tan sólo empleo inmanente, no objetivo, como principio referido a conceptos empíricos y únicamente como apreciación subjetiva al servicio de nuestra capacidad de conocer; se trata de un principio que el Juicio se da a sí mismo para poder investigar la naturaleza.

El sistema lógico que conjeturamos que hay entre la multiplicidad de las leyes particulares tiene que considerarse, desde el punto de vista del entendimiento, como contingente; y, no obstante, es preciso juzgarlo como indispensable en cuanto dirigido a nuestro conocimiento: “como finalidad mediante la cual la naturaleza concuerda con nuestra intención, dirigida empero sólo al conocimiento”. A esta necesidad de sistema en lo particular de la naturaleza -necesidad puramente subjetiva- la naturaleza parecería responder favorablemente.

Así bien, el propósito de todo logro va enlazado con el sentimiento de placer (Lust). Y como la condición del propósito es en este caso el Juicio reflexionante -que es fundamento a priori y válido para todos los hombres- resulta que “también el sentimiento de placer estará determinado por un fundamento a priori y es valedero para cada cual”.

Si en cambio no encontramos tal sentimiento en el hecho de que los fenómenos de la naturaleza sean conformes a los Principios del entendimiento, ello se debe a que estas leyes generales de la naturaleza no son más que la objetivación, digamos, de esas leyes, su funcionamiento mismo. Pero en cambio “la posibilidad descubierta de unir dos o más leyes empíricas y heterogéneas bajo un principio que las comprende a ambas” precisamente por la incertidumbre en el éxito, “es el fundamento de un placer muy notable, a menudo hasta de admiración, incluso de una tal admiración que no cesa aunque ya se esté bastante familiarizado con el objeto de la misma”. Ocurre sin embargo que la costumbre ha hecho que demos por obvia la unidad de la naturaleza y la división “en especies y géneros, por la cual tan sólo son posibles los conceptos empíricos que nos sirven para conocerla según sus leyes particulares”, de manera que ya no se experimenta en ello placer ninguno. Pero no hay duda de que tal placer “ha existido seguramente en el tiempo”. “En cambio nos desagradaría por completo una representación de la naturaleza mediante la cual se nos dijera de ante mano que en la investigación más mínima, por encima de la experiencia más vulgar, nos hemos de tropezar con una heterogeneidad  de sus leyes que hiciera imposible para nuestro entendimiento la unión de sus leyes particulares bajo otras generales”.

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Notas y referencias.

Principios de filosofía (Adolfo P. Carpio)

Crítica del Juicio (Kant)

Recapitulación de estudio, segunda parte: De las operaciones mentales.

 

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Al igual que el post anterior en esta ocasión vamos a repasar la segunda parte de nuestro estudio de Lógica sobre las operaciones mentales antes de adentrarnos en la tercera parte que serán las nociones de la lógica simbólica. Este post será una guía de repaso para reafirmar los conocimientos obtenidos.

La segunda parte de nuestro estudio de Lógica abarca las operaciones mentales: desde el estudio de los elementos del conocimiento hasta el silogismo.

Segunda parte: Las operaciones mentales.

1- Los elementos del conocimiento: el sujeto, el objeto, la representación y la operación.

2- Representaciones sensibles e intelectuales. (Lógica del conocimiento).

3- Pensamientos, operaciones y expresiones. (Lógica del Conocimiento)

4-La simple aprehensión: El proceso mental.

5-La naturaleza del concepto.

6-Ley de la extensión y comprehensión de las ideas.

7-División de las ideas por su origen.

8-División de las ideas por su extensión y por su comprehensión.

9-División de las ideas por su perfección subjetiva y por sus relaciones mutuas.

10-La definición.

11-El término

12-El juicio.

13-División del juicio.

14-La Oposición.

15-Los pensamientos no-enunciativos.

16-Los primeros principios.

17-El raciocinio.

18-El silogismo.

Resumen:

En principio empezamos a reflexionar sobre el fenómeno humano llamado conocimiento. Para ello tuvimos que saber distinguir entre los cuatro elementos que lo constituyen: el sujeto, el objeto, la operación y la representación.

Estudiamos lo que son las representaciones sensibles e intelectuales y también distinguimos entre los tres tipos de pensamientos, las tres operaciones mentales y las tres expresiones.

Aprendimos lo que es la simple aprehensión, su proceso mental y su contenido captado. Así mismo revelamos la naturaleza del concepto y la ley de la extensión y la comprehensión mediante el ejemplo del árbol de Porfirio.

Posteriormente nos adentramos al mundo de las ideas y las dividimos por su origen, por su extensión, por su comprehensión, por su perfección subjetiva y por sus relaciones mutuas.

De igual manera aprendimos lo qué es la definición, la división, el término y el juicio. Vimos también las divisiones del juicio y como funciona la oposición.

En la recta final de nuestro estudio analizamos lo qué son los primeros principios, fundamentales para entrar al terreno del raciocinio. Después trabajamos con el raciocinio psicológico y el raciocinio lógico. Finalmente terminamos con el silogismo que es un modo típico de raciocinio deductivo.

La guía proporcionada anteriormente sirve para comprender la tercera parte de nuestro estudio que será sobre las nociones de la lógica simbólica. En el siguiente post trataremos de explicar qué es la lógica tradicional, la lógica en la filosofía moderna y los orígenes de la lógica simbólica.

Esperamos que los siguientes post sean de su agrado y que inviten a más personas a unirse a este fascinante mundo del pensamiento. Muchísimas gracias.

División de las ideas por su origen.

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En este post y los dos próximos vamos a hablar sobre la división de las ideas. Además de proporcionar una nomenclatura usual en el estudio de la Filosofía, facilita, igualmente, la mejor comprensión de lo que es la idea, al revisar las distintas clases que de ellas poseemos en nuestra mente. Dado su carácter fundamental para el entendimiento de nuestra materia, vamos a dividir la explicación en tres post. En los siguientes posts vamos a continuar con lo que es la división de las ideas que son: por su origen, por su extensión, por su comprehensión, por su perfección subjetiva y por sus relaciones mutuas. Por ahora, vamos a enfocarnos en la división de las ideas por su origen.

División de las ideas por su origen.

En cuanto al modo que tenemos para adquirir las ideas, podemos clasificarlas en estos cinco grupos:

Innatas. Son aquéllas que, supuestamente, traemos en la mente desde el nacimiento. La Psicología sostiene actualmente que no hay ideas innatas. sin embargo, no faltaron autores de prestigio (Platón, Descartes, Leibniz) que defendieron su existencia.

Directas. Son aquellas que se extraen (abstraen) por el procedimiento ordinario que es la simple aprehensión. Casi toda la totalidad de nuestras ideas son directas.

Indirectas. Son ideas que se obtienen a partir de ideas directas, y su contenido ya no existe en la realidad extramental, sino que se refiere exclusivamente a los pensamientos primeramente obtenidos. Por ejemplo, predicado, premisa, conclusión.

Discursivas. Son las ideas que se obtienen con base en profundizaciones o raciocinios sobre los pensamientos directos. Tales son, por ejemplo, la idea de Dios, de virtud, inteligencia, alma, etc. Nótese que estas ideas, al revés de las indirectas, sí tienen un contenido extramental y real.

Sin embargo, las ideas discursivas no se extraen directamente de la realidad, pues, aunque corresponden a la realidad, no hay ningún dato sensible que corresponda a ellas. La mente las elabora como consecuencia de ciertos hechos que ha palpado en la realidad. No podemos ver la inteligencia: pero sí sus efectos; no podemos ver a Dios, pero si su creación: no palpamos la virtud, pero sí distintos hombres virtuosos; tampoco palpamos el alma, pero se infiere su existencia a partir de sus obras. Es importante advertir que la filosofía y a veces también la ciencia, se mueve en esta linea: formula conceptos que tienen base en la realidad, pero sólo los capta de un modo derivado, no como un dato intuitivo directo. La noción de ser esta en este caso. Sólo por retrospección sobre el ente se capta el ser. La Metafísica se basa en que nuestro saber directo o temático contiene implicitos otros conocimientos (atemáticos). La noción del ser es atemática e implícita en todo el ente.

Arbitrarias. Son lasque elaboramos sobre la base de combinaciones de contenidos: pero sin ninguna implicación necesaria. Por ejemplo: pegaso, nada, círculo, cuadrado. Resultan, por tanto, ficticias, a veces carentes de sentido, y, en ocasiones, sin aplicación a la realidad. Sin embargo, en algunas ocasiones podrían encerrar algún elemento valioso ( por ejemplo, los artefactos inventados pueden encerrar utilidad, belleza, originalidad). Los artistas, en repetidas ocasiones manejan este tipo de ideas (por ejemplo: en las fábulas, en las novelas de ficción, en la pintura surrealista, etcétera).

Estos son los cinco grupos en que adquirimos las ideas por su origen. Como mencioné en el principio del post, en el siguiente vamos a continuar con la división de la ideas: por su extensión y por su comprehensión.

Notas y referencias.

Lógica Conceptos fundamentales (Raúl Gutiérrez Sáenz)

La simple aprehensión: El proceso mental.

 

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A pesar que este tema es propio de la Psicología, es conveniente explicar el procedimiento mental que da lugar a las ideas.

El proceso mental.

El sujeto cognoscente, después de captar un objeto por medio de las facultades sensibles, penetra con inteligencia hasta un plano más profundo del mismo objeto y descubre allí un contenido inteligible, una estructura necesaria, un sentido del objeto. Coinside esto con lo que generalmente se llama entender. Por ejemplo: una persona que observa a un niño llorar de repente, y dice: “no entiendo por que llora”. Es que no ha descubierto el sentido, lo que hay por de bajo de ese lloriqueo.  Llegar hasta el significado (más o menos profundo) o la estructura esencial y necesaria de un objeto que primero se ha presentado a los sentidos, es realizar esta operación mental llamada simple aprehensión.

Ésta es la función más propia de la inteligencia porque, en efecto, se trata de captar o leer por dentro (intus-légere) en el mismo objeto ya conocido por los sentidos. La simple aprensión consiste en el paso de la imagen a la idea. No quedarse en la contemplación de la imagen sensible, sino tratar de descubrir el fondo en ella; eso es aprehender o abstraer.

El contenido captado.

La inteligencia del sujeto esta buscando algo en el fondo del objeto. Entender significa captar algo necesario, una estructura necesaria, algo que se da de tal manera que, si faltara, el otro objeto sería muy diferente. Por esto, el objeto de la inteligencia también se llama esencia (o, en latin, quidditas).

Definición de la simple aprehensión.

Con las explicaciones previas podemos dar ya una definición de la primera operación mental: consiste en “captar mentalmente un dato inteligible”, o también: la simple aprehensión es la operación mental por la cual un sujeto capta un elemento necesario del objeto, es decir, una idea. Y, por último, también se puede decir que la primera operación mental es el paso de la imagen a la idea.

La palabra aprehender nos esta indicando que se trata de una captura, de un acto de captar, pero por supuesto, en un acto mental. La palabra simple del nombre que lleva tradicionalmente esta operación nos indica que se trata de una operación no sencilla, sino realizada en un solo acto, sin partes. Es decir, o se capta algo o no se capta.

La simple aprehensión es, pues, lo mismo que concebir una idea (o conceptuar). De la palabra concebir surge el derivado concepto. El producto de esta concepción es, pues, la idea o concepto.

Diferencia entre intuir e imaginar.

La imaginación capta y reproduce lo que los sentidos nos proporcionan en su contacto directo con el mundo concreto. Son datos llenos de colorido e individualidad. Pero la inteligencia se mueve en otro plano diferente, a pesar de que se trata de los mismos objetos materiales.

Hay, pues, una diferencia entre las dos operaciones. Para poder captar el contenido intelectual, se necesita de una base material a partir de la cual es posible extraer su sentido o contenido inteligible. Aristóteles lo ha dicho con una fórmula inmortal: “Nada está en la inteligencia que primero no haya pasado por los sentidos.”

Intuir es captar algo universal y necesario: imaginar es captar algo singular y contingente. A partir de este nexo necesario, es como se deriva la universalidad del concepto, como veremos en el siguiente post.

Preparación para el juicio.

Esta primera operación, en realidad, no suele darse aislada, sino como paso previo para el juicio, que es la operación natural de la mente. La simple aprehensión es como un medio paso que pide completarse con algo más para llegar a una situación de equilibrio. En efecto, la mente, al afirmar (o negar) una relación entre dos conceptos u sintetizarlos en la realidad, es cuando llega a posesionarse de la verdad, que es su objetivo.

Además ( según la doctrina Tomista), el ente está compuesto de esencia y de existencia. La primera operación mental capta la esencia y sólo el juicio se refiere a la existencia. Por tanto, el conocimiento completo de un ente sólo tiene lugar cuando se realiza la segunda operación mental.

Notas y referencias.

Lógica Conceptos fundamentales (Raúl Gutiérrez Sáenz)

El orden de los conceptos (J. Maritain)

Siete lecciones sobre el ser y los primeros principios de la razón especulativa. (J. Maritain)

Connaissance de létre, traité d’ontologie (J. de Finance)